Hay ocasiones en las que te sientes simplemente derrotado, sin fuerzas ni ánimos para seguir adelante. Te sientes derrotado por aquel obstáculo que te impide seguir. Has tropezado tantas veces con él que no quieres ni intentarlo. Sin embargo, escuchas a alguien hablar sobre un ave mitológica llamada fénix, un ave capaz de renacer de sus cenizas una vez que es consumida por sus llamas. Te levantas decidido y como un fénix, renaces de tus derrotas y sigues adelante, para intentar superar ese maldito obstáculo. Hay veces en las que te cuesta mucho, pero tú naciste para ello, para seguir adelante, para no rendirte y para ser un triunfador.
Como siempre tus textos me inspiran. Ojalá más de uno pudiéramos tomar ejemplo de ese ave fénix y salir a flote cuando hemos tocado fondo
ResponderEliminarHahahahaha. Todos podemos, pero necesitamos de una gran fuerza de voluntad y a veces el apoyo de otros, pero de eso hablaré en otra ocasión :)
ResponderEliminar